08 noviembre, 2011

Momento "The Office"

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Sin ánimo de plagiar la estupenda sección “Tontería por favor” de mi compatriota Pac O'Caracol pego aquí esta curiosa historia oficinesca que lleva desarrollándose en la cocina del edificio de Londres donde trabajo desde las ultimas semanas. Creo que merece la pena.

ANTECEDENTES: 
En la cocina hay muchos cuchillos, pero pocos (o ningún) tenedores. De hecho, me traigo el mio de casa.

Un día apareció la siguiente nota en la cocina. 

TRADUCCION: 
La semana pasada traje dos tenedores de Ikea muy baratos para dejarlos para uso común en la cocina. Han desaparecido. 
¿Realmente alguien los ha robado? 


Días después apareció esta genial “nota”



Y ayer apareció esta otra

 TRADUCCION: 
Deja 1 tubo de Smarties, 2 wispas y un Kinder Sorpresa en la parte de arriba del armario de las tazas el martes a la 1 del mediodia o los tenedores nunca volverán a ver a sus cuchillos. 

Solo espero y deseo que esto continúe. 



Chorradas que parecen sacadas de un episodio de “The Office”.




19 octubre, 2011

Ep. 12: Españoles y ex-pañoles (Vente pa’ Britania, Pepe)

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Existe un síndrome que nos hace creer que todo en el extranjero es mejor que en Yecla España. Podríamos llamarlo el síndrome “Vente a Alemania, Pepe” y podríamos echarle la culpa a fenómenos como “Españoles en el mundo” (y sus versiones), donde siempre salen los emigrantes a los que la vida les va bien, viven en casas con jardín, tienen niños rubios y un perro. Quizás algún día se les ocurra hacer un “Españoles jodidos por el mundo”. Ahí hay material.

En Londres la situación laboral es bastante distinta a la de España (ya de Yecla ni hablamos...). A pesar de que aquí tampoco atan los dogs con longanizas, seguimos llegando españoles (y yeclanos). Londres es la marca blanca de la emigración joven española: está cerca, se habla un idioma más o menos accesible y se mueve mucho dinero. Mucho. Incluso hay páginas de Facebook sobre la “Gente que se ralla y se va a vivir a Londres”. Nos tienen calaos.


Aunque aquí, a su manera, también están en “crisis”, cuando te pones a buscar trabajo al menos encuentras ofertas. Ofertas serias. No como esa vez que tuve una “entrevista” en Yecla y resultó ser de esa organización-piramidal / secta / compañía-de-comedia llamada Herbanosequé. Disfruté de un bonito espectáculo de humor no intencionado rodeado de ecuatorianas compinchadas que aplaudían y reían chistes sin gracia, presentaciones de Power Point con faltas de ortografía y otros yeclanos que lo flipaban como yo. Eché una tarde curiosa, pero allí trabajo no había. Comedia, sí.

Y seguimos llegando españoles a Londres. Cada Spaniard que viene (o que vino o que vendrá) aterriza con su historia y sus circunstancias. Los que vienen para poco o mucho tiempo, los que aguantan lo que le echen y los que se vuelven a la mínima. Currantes, estudiantes, licenciados, aupairs aburridas, becarios... en busca de trabajo, experiencias, aventuras... Los que preguntan en Forolondres y van los jueves al Chandos, los que hacen botelleo español los sábados en el callejón de Piccadilly, los que repudian todo lo español-en-Londres, y aquellos otros que van por libre. Lo único que verdaderamente nos une a todos “los de aquí” es nuestro DNI y un montón de topicazos que desmontar (o no). Eso y lo mismo que une a todos los emigrantes, sean de donde sean y vayan a donde vayan: una ilusión como punto de partida y un final que no se conoce hasta que no llega. Si es que llega.


A mi mi lo que me ha llegado es el final de la beca. Parece mentira que ya hayan pasado seis meses. Y que la DECISIÓN haya llegado. Por ahora me quedo. Pese a estar hasta las pelotas de tanto esquiusmi y tanto sorry. Y de tanto papeleo que conlleva el “quedarse por ahora”: abrir una cuenta en el banco, pedir el National Insurance Number, registrarme como español residente temporalmente en el extranjero, votar por correo, firmar un contrato de trabajo... Con cada paso adelante, me veo un poco más lejos de casa. Y me agobia y me asusta. Porque quiero volver, quiero seguir siendo más de allí que de aquí. Por ahora ser otro de tantos españoles en Londres, pero no otro londinense ex-pañol. No quiero acabar apareciendo dentro de 10 años en “Españoles en el mundo” rodeado de niños rubios y un perro. Y menos que me lleven al “Diario de Patricia” del 2023 como sorpresa a alguien de mi familia. Y nos abracemos y lloremos frente a “Patricia 2”. Y moqueemos mucho con música sentimentaloide de fondo. Da miedo hasta pensarlo. Déjate.





22 septiembre, 2011

Ep. 11: A los caídos y levantados en la feria (10 minutos)

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Trafalgar Square es el centro más centro de Londres. Una enorme plaza que toma su nombre de la batalla de Trafalgar, donde los ingleses nos vencieron a españoles y franceses frente a las costas de Cádiz en 1805. Una vergüenza para los spanish casi tan grande como la plaza. Acerca de Trafalgar Square hay una historia que cuenta que si permaneces en ella 10 minutos te encontrarás con alguien de tu presente o tu pasado, una persona cercana o conocida. En estos 10 minutos tendrás seguro un encuentro inesperado. Y así Trafalgar es para unos un lugar para el encuentro, y para otros el recuerdo de una batalla no ganada. 

Wikipedia
Polvo, barro, olor a descomposición y… vasos de cubalitro. Otra batalla sin victoria la que se libra en estos días en Yecla. Solo unos pocos sobreviven cuerdos, pero muchos son los que luchan en las trincheras. Valientes que se han atrevido a poner una caseta y enfrentarse a los elementos (principalmente polvo, otra vez). Solamente el que ha formado parte de una de ellas sabe lo que es el “olor a guerra caseta” (indescriptible y único), y sobre todo, lo que se pelea para sacar una adelante. Las cobran a precio de oro y las entregan “peladas”: una toma de agua (ni un fregadero) y una toma de luz (la instalación eléctrica corre a cargo de la caseta, permisos incluidos). Puede que se inunde si llueve, que se desmonte alguna viga o que los aseos portátiles exploten y tu (metafóricamente) “pista de baile” se convierta (literalmente) en un “rio de mierda”. Una batalla sucia donde no se gana. Si acaso, no se pierde. 

Algunos luchan esta guerra por tener algo propio, un lugar donde hacer “cosas distintas”; otros simplemente por “estar”, por no perder dos semanas de negocio. Hacer un “sacrificio” para que otros se diviertan “contigo” y para aportar contenidos a la Feria de Yecla (pese a la falta de apoyo económico del Ayuntamiento, one more time). Y aunque la contienda sea cruda, también se disfruta luchando junto a otros camaradas, derramando sobre el polvo sudor y sangre (sobre todo cuando te cortas preparando limones para los Gin Tonics…). Siempre es con los soldados rasos donde se vive realmente la intensidad de la guerra. Vivir juntos el antes, el durante y el después de la batalla. Y al final, darte cuenta que has “conquistado” algo. Banal, absurdo, perecedero, pero algo. 

www.yecla.es
Para casi todos, la feria será como la historia de Trafalgar Square, un sitio donde encontrarse. Te sobrarán 9 de los 10 minutos para reencontrarte con gente con la que ibas a la escuela, compañeros de instituto, colegas de trabajo… personas cercanas o conocidos. Y no es una historia, es que la feria concentra a casi todos los yeclanos en un punto. Sin embargo, otros verán además un campo de batalla. Con sus ofensivas, su retaguardia, sus pegatinas insignias… y sus vasos de cubalitro. Son los locos que se han atrevido a poner una caseta en esta feria. A luchar una guerra que nunca se gana pero que extrañamente compensa. Y en la que echas de menos no poder participar. Un lugar donde encontrarte con gente… y donde luchar. Nuestra feria, nuestro Trafalgar. 

En honor a mis compañeros del Puntillo (¡un punto diferente!) y a todas las personas pringadas implicadas en cada una de las casetas de la Feria de Yecla.



15 septiembre, 2011

Avatar del momento (septiembre 2011, Feria de Yecla)

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Feria-Puntillo Version

Dedicada a todos mis amigos d"el Puntillo", para que se acuerden un poquico de mi mientras curran, sufren, tragan polvo, les da el bajón de las 5 de la mañana y el subidón de las 6, lo dan todo con "Sancho y Quijote" y el "Qué apostamos" y sobre todo mientras lo pasan genial en esta experiencia al límite. El telón esta a punto de abrirse, el espectaculo esta a punto de comenzar. ¡Mucha suerte!