07 julio, 2011

Ep. 7: Degratis (Oda a la vida rater)

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Llega poco a poco y sin que lo notes. Se va instalando en ti y empieza a crecer. Y cuando te quieres dar cuenta... eres un rata. Gastas poco, te piensas cada compra y exprimes cada euro/libra. Por favor, antes de juzgarme, sepan que no siempre he sido así. Digamos más bien, que el mundo me ha hecho así.

Ni París, ni Nueva York, ni Pinoso, ni Hong Kong... Londres es la ciudad más cara del mundo. Y a otro nivel, Yecla tampoco es lo que se dice una ciudad barata (solo hace falta salir a comprar ropa para darse cuenta de que en nuestro pueblo todo es un poco más caro que en los pueblos vecinos, como si hubiese un “arancel yeclano”). Si mezclamos estas dos ciudades y le añadimos la situación económica actual (paro juvenil incluido en la ecuación)... el resultado es que mi raterismo está desbordándose cual Támesis. Estoy entrando de lleno en la rater way of life.

El raterismo se aplica al día a día sobre todo en la cesta de la compra, y en eso en Yecla tenemos sabiduría para exportar. La loable practica de recorrerse medio pueblo para comprar la leche 3 pesetas más barata o hacer cola durante dos horas en el Sangüi porque el pan es de Caudete y cuesta 10 céntimos menos son prácticas muy nuestras. Aquí son más de sandeces como recortar cupones con los que ahorrarte un 0,1% en compras superiores a 50 libras y cosas por el estilo... Eso sí, el Tesco es toda una institución en la vida rater londinense. Desde YA nuestros supermercados patrios deberían adoptar una Tesco-idea que revolucionaría nuestras vidas: la sección de productos a punto de caducar a precio reducido. Soy un asiduo a esa estantería. Y a las gastroenteritis leves.


Pero no sólo de pan vive el hombre, también hay que alimentar el espíritu con cosas “for free”. Museos, conciertos, exposiciones, bodas reales, borrachos dando el espectáculo en plena calle, borrachos en bodas reales dando el espectáculo... aquí en Londres es fácil encontrar actos culturales gratuitos, pero se hecha en falta lo que en Yecla es un referente en el estilo de vida rater. No, no hablo de aquella señora que recogió melones de un camión que había volcado en la circunvalación y estuvo comiendo melones "degratis" un lustro... No. Hablo de nuestros entrañables abuelos. Los mismos que miran obras, celebran “asambleas” del 15M al sol o aparecen en reportajes de España Directo golpeando estatuas. Son asiduos cuando reparten algo (como macetas pre-electorales del PP), en inauguraciones con cucos y olivas (dicho finamente “vino de honor”) y sobre todo en asentarse tres horas antes de que comience cualquier acto cultural gratuito, esperarse, comenzar a criticarlo porque no les gusta y dormitar y/o boicotear el acto no aplaudiendo. Da igual que sea un concierto de heavy, una zarzuela o una obra de teatro descontructivista. Aguantan hasta el final porque es gratis. Mi más sincera admiración para todos ellos. Tengo mucho que aprender.

Y es que si algo es gratis, lo coges, no lo desprecias, aunque no te haya costado un duro. Eso es ser agradecido. No como en aquella horterada pagada por todos los murcianos gala de “Murcia qué hermosa eres” en las Pozas, donde los asientos se llenaron de yeclanos que habían recogido su entrada gratis... pero que encuantico empezó a refrescar (helor incoming) se largaron de allí, dejando a los presentadores congelados y solos. Nunca Norma Duval ha tenido los pezones más escarchados... y nunca ha habido menos público para admirarlos...


Y es que como he dicho hay gente que no valora lo “degratis”. No lo hacen. Será que no son parte de la generación que las pasó canutas tras la guerra ni de los que hemos pasado del despilfarro al raterismo en unos pocos años. Porque aunque no lo creamos, no siempre hemos sido así. Somos parte de una generación que ha nacido y crecido con mucho y ahora nos hemos quedado con bastante menos (algunos con nada de nada, un absoluto drama por desgracia muy cercano). Al menos estamos aprendiendo. Porque el raterismo también conlleva una actitud de valorar todo un poco más, y sobre todo, de darse cuenta de que por reír, soñar, estar con los amigos, pensar, emocionarse demás cosas importantes de la vida no tenemos que pagar nada. Aqui y alli, en no-libras o no-euros, en inglés o en yeclanish, es dificil resistirse a lo "degratis" . Aunque tengo ya unas ganas de empezar a derrochar y dejar de ser un rata...





2 comentarios:

Aperitivos musicales dijo...

Aunque solo sea por los precios, supongo que Londres es un buen sitio para ratear. Yo viajo de vez en cuando por trabajo y nos dan dietas cuya cantidad varía en función del lugar de destino. Las dietas de Londres son, con mucho, las más altas, pero a pesar de ser casi un 50% más que las de París se queda pequeña!

Suerte Pascual, el futuro es del que se lo pelea... honestamente.

Pascual V. Díaz dijo...

Tus comentarios en este páramo son un lujo. ¡¡¡Mil gracias!!!